Criada en el seno de una pequeña comunidad zinner, Nanji ha pasado gran parte de su vida perfeccionando el refinado arte del pillaje. Tuvo la mejor maestra imaginable, Verónica, un icono de su profesión cuyo nombre y hazañas resonaban por medio continente. Por desgracia, las circunstancias de la joven la obligaron a apartarse de Nanji y de su gente. Aunque desolada por la marcha de Verónica, Nanji no cejó en sus esfuerzos por parecerse cada día más a su idolatrada instructora. Su amigo Mikael la acompañó en todo momento, consolidándose ambos como dos talentosas fuentes de ingresos dentro de su comunidad.
No queda muy claro el motivo por el que Nanji abandonó su hogar. Se sabe que llegó a Du Lucart sola, y que la caravana zinner a la que pertenecía no volvió a verse en los alrededores. Durante algunos meses subsistió en la capital por su cuenta, hasta que sus pasos se cruzaron con los de Vinterskang, un asaltante de aspecto añejo y extraño acento. El tipo no contaba con la cabezonería de Nanji, que lo siguió hasta un extraño refugio en forma de torre del reloj. Poco tiempo después, la chica entraba en las filas de La Guarida, banda de ladrones conocida en todo Lucrecio, y por ende, poniéndose bajo el mando de Howlind Macer.
Nanji ha llevado a cabo un gran número de misiones para la banda. La última de ellas la llevó hasta el Mar Interior, donde el Señor de las Pesadillas Urian Zemo trataba de destruir la realidad conocida, llevándose consigo a un grupito de personas muy importantes para Howlind.


Publicar un comentario