El miembro más joven y feliz de La Guarida (seguramente porque pasa absolutamente de todo lo que no le interesa). La niña, por más que le pese a algunos, no va a ningún sitio sin su ¿perro?, ¿gato?, ¿hámster? Kunkka, ni siquiera a las misiones que ella consideraría "importantes". No obstante, es innegable que Tess tiene un toque magistral para el hurto y el espionaje, pero no todo el mérito es suyo. Durante muchos años venido amaestrando a Kunkka para hacer de él un encomiable compañero de fechorías, cuya valía ha ido in crescendo dentro de La Guarida, por lo que a día de hoy casi lo ven como un miembro más.
Merkan, por su parte, lleva mucho tiempo buscando la forma de incluir al insidioso animalito en el menú del día. "Cosas de mayores..."


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